La epidemiología y la gestión de los servicios de salud

Autor Dr. Jairo Reynales el 8/14/19 9:58 AM

La epidemiología y la gestión de los servicios de salud

En la medida en que los servicios de salud tengan como objetivo atender las necesidades de los individuos, las familias y la comunidad; la epidemiología y la gestión de los servicios de salud son aliadas indispensables. Las decisiones relativas a la definición de las prioridades, a los objetivos que los servicios quieren alcanzar y a la asignación de recursos, no pueden lograrse sin información que permita precisar los problemas y su distribución en la población.

El problema de la relación entre la epidemiología y la gestión no radica en justificar la utilidad de la epidemiología, sino en entender por qué los gerentes no la utilizan y en cómo fomentar su uso dado el potencial que ésta tiene.

 

¿De qué forma puede contribuir la epidemiología a la gestión de los servicios de salud?

Con la identificación de los problemas de salud, la comprensión de las causas y el conocimiento de la dinámica de su distribución en una población. La epidemiología ayuda con la descripción y explicación de la situación de salud y vigila cómo evolucionan los problemas; también contribuye a la evaluación de la capacidad resolutiva de las diferentes opciones de intervención.

La gestión que pretende mejorar los indicadores de salud debe generar una organización de los servicios que deja de operarse en torno al tipo de establecimiento y a la división profesional del trabajo. Se debe orientar a una organización que gira en torno a programas; es decir, tiene fines específicos a problemas particulares (problemas de salud mental, accidentes en el trabajo, enfermedades de transmisión sexual, enfermedades crónicas no trasmisibles, enfermedades trasmitidas por vectores, etc.) Esta gestión no se puede llevar a cabo sin tener acceso a los datos epidemiológicos, esto permite vigilar el efecto de las medidas fomentadas por los programas. La gestión de los servicios tiene que favorecer un enfoque poblacional de los problemas de salud. Si bien es cierto que el enfoque institucional y profesional pueden funcionar sin el aporte de los datos epidemiológicos (basta con esperar la demanda o finalmente estimularla), el enfoque poblacional no puede hacerlo. Sin la contribución de la epidemiología para conocer la evolución de la situación de salud no se puede hablar de enfoque poblacional. (También puede leer: La Gestión del Conocimiento: un proceso inaplazable)

La búsqueda de una distribución más equitativa de los recursos disponibles para los servicios de salud también necesita de la contribución de la epidemiología, por lo menos en dos niveles:

  • La identificación de las diferencias en el perfil epidemiológico de las distintas regiones y categorías de la población.
  • La evaluación de las repercusiones de las distintas opciones de intervención para evitar el desperdicio de los escasos recursos. 

Si formular un tratamiento, ordenar una prueba, hospitalizar una persona, etc. tiene un costo de oportunidad, es indispensable disponer de datos válidos sobre la eficacia relativa de las decisiones. Los datos, cada vez más numerosos y de mejor calidad, sobre las variaciones en la práctica de la medicina, no pueden descartarse simplemente por las diferencias entre los pacientes, ni por las características del servicio. Los médicos y los demás profesionales de la salud deben observar el resultado del análisis riguroso de los datos, con el propósito de determinar cuáles son las variaciones, y si se pueden aceptar o no. Cada vez que una cesárea, una tomografía, una resonancia magnética se hace inútilmente, se consumen recursos que pudiesen haber sido utilizados para atender necesidades que se resuelven con intervenciones eficaces.

 

¿Cómo fomentar el acercamiento entre la epidemiología y la gestión?

Las decisiones en el sector de la salud se toman basadas en numerosos factores, como por ejemplo: las exigencias y las preferencias de los usuarios, profesionales y administradores. Adicionalmente, entran en juego los intereses políticos y económicos, las relaciones de poder entre los participantes de la toma de decisiones, los costos, la disponibilidad de los recursos, las necesidades percibidas y las medidas adoptadas. El mayor incentivo sería subordinar la asignación de los recursos al logro de los resultados expresados en términos de indicadores de salud. Tal propuesta exige un compromiso político, a favor de una mejora del estado de salud de la población. (También puede leer: Registros de pacientes, un reflejo organizado de la realidad en salud)

Lo anterior, exige la voluntad y la capacidad política para hacer frente a los intereses económicos y profesionales que se benefician de la asignación actual de los recursos, que hoy están concentrados en los servicios hospitalarios. Las reglas del juego deben exigir la documentación de las necesidades de salud y de la utilidad de los servicios ofertados. Una estrategia puede ser la de reforzar la formación de los administradores en epidemiología y la de los epidemiólogos en la gestión de servicios de salud, en este sentido, la epidemiología debe enseñarse como un instrumento de gestión que apoya la toma de decisiones. El problema actual no es la escasez de recursos sino la mala utilización de estos. La incorporación del epidemiólogo en los equipos de gestión contribuye a la definición de necesidades, prioridades, estrategias de intervención y de evaluación. La epidemiología debe conservar un papel de análisis crítico de las políticas y de las decisiones en el sector de la salud.

 

Conclusión

La epidemiología no reemplaza la decisión; pero influye en aspectos como:

  • En las políticas públicas de salud, apoyando la definición de prioridades, objetivos y estrategias.
  • En el diseño de los servicios, dimensionando las consecuencias de la descentralización, de la cirugía de un día, de la reducción del promedio de los días de estancia, de los porcentajes de ocupación de las camas en hospitalización, o de la integración de los servicios en los programas.
  • En las prácticas de los profesionales, analizando las variaciones de la eficacia y de la eficiencia.
  • En las prácticas de la gestión.
  • En las prioridades de investigación.

El desafío tanto para los epidemiólogos como para los administradores es lograr un tipo de alianza que genere políticas y estrategias que tengan un mayor impacto en el bienestar de las personas, las familias y la población en general. Lo invitamos a dejar su opinión sobre este tema en la sección de comentarios  y visitar nuestro sitio web para mayor información sobre nuestros servicios y procedimientos. 

 

Jairo Reynales Londoño. MD MSP

Director de Operaciones CAIMED

Etiquetas: investigacion en salud, Epidemiologia