Seguridad y vigilancia de los productos fitoterapéuticos

Autor Nicolás Medina Silva el 2/12/20 3:08 PM

Seguridad y vigilancia de los productos fitoterapéuticos

Todas las plantas producen compuestos químicos como parte de su metabolismo habitual, debido a esto, es posible que el uso de plantas y sus extractos con fines terapéuticos o recreativos sea tan antiguo como la propia humanidad. Uno de los registros más antiguos proviene de Sumeria, donde hace más de 5000 años ya se usaba amapola, beleño y mandrágora1. Debido a esta larga historia, no resulta sorprendente el amplio uso que tienen los derivados de plantas en la actualidad, ni los esfuerzos para garantizar su uso de forma segura y confiable.

En Colombia, el INVIMA define los fitoterapéuticos como2:

“Productos medicinales empacados y etiquetados, cuyas sustancias activas provienen de plantas medicinales o asociaciones de estas o de extractos, tinturas o aceites, presentado en estado bruto o en forma farmacéutica que se utiliza con fines terapéuticos. En su formulación, no pueden contener principios activos aislados y químicamente definidos.”

Así, el uso de los derivados de plantas que tienen estas características usualmente debe acogerse a la regulación derivada de esta definición para efectos de comercialización y vigilancia. En lo que respecta a la vigilancia, dado que los Fitoterapéuticos son compuestos con potencial actividad biológica destinados para uso humano, se deben tener mecanismos que permitan describir el perfil riesgo-beneficio de cada preparación con el propósito que tanto el personal de la salud como los pacientes puedan tomar decisiones informadas acerca de los productos.

Para entender mejor esta necesidad, es fundamental un poco de contexto. Un estudio publicado en el 2010 por un equipo de investigación italiano3 señaló que, de 1.000 plantas estudiadas, tan solo 156 contaban con alguna evidencia que soportara su aplicación terapéutica. Dicho de otra forma, para más del 80% de las plantas estudiadas no se había recopilado información de forma rigurosa que permitiera establecer su eficacia. Muchas veces los pacientes e incluso el personal de la salud consideran optar por una alternativa a los medicamentos que perciben como inocua; sin embargo, implementar una intervención que no ha demostrado ser útil tiene sus propios riesgos. (También puede leer: ¿Es importante la vigilancia de los productos cosméticos?)

Respecto a la seguridad, este mismo equipo de investigación encontró que 1 de cada 200 plantas estudiadas era tóxica o alergénica. En otras palabras, las plantas también pueden hacer daño y es claro que este riesgo no se puede ignorar. En conjunto estos dos hallazgos son un poco desalentadores y resaltan la necesidad de implementar adecuados sistemas de vigilancia que permitan tener certeza de que los derivados de plantas que adquirimos para uso propio o de nuestras familias tendrán el efecto deseado. 

Con esto en mente, vale la pena retomar una conversación muy antigua que se ha tornado contemporánea: el uso de cannabinoides como fitoterapéuticos. Hace 10.000 años, es decir, 5.000 años antes de que los sumerios usaran amapola para inducir sueño y analgesia ya había evidencia de la explotación de los fitocannabinoides por los humanos4. A pesar de su larga historia y los efectos ampliamente conocidos de esta planta, hay muchos aspectos de sus compuestos y los efectos que genera que aún se desconocen; no obstante, en la última década su situación legal en Colombia (y en otras partes del mundo) cambió significativamente, abriendo la puerta a un uso más amplio. (También puede leer: Regulación colombiana para estudios clínicos)

De cara a este uso más amplio, la vigilancia adquiere un papel primordial. A pesar de que su uso recreativo y la evidencia anecdótica nos sugieren algunos aspectos esenciales de su comportamiento, los fitocannabinoides son diversos y complejos. Esta situación reclama de la comunidad médica y científica un esfuerzo riguroso de generación de datos que permita cerrar las brechas de conocimiento de forma rápida y eficiente. Esta es la única forma de ofrecer a la comunidad médica la información que necesita para tomar decisiones informadas respecto a los fitoterapéuticos derivados del cannabis y de esta manera poder aprovechar todo su potencial.

Te invitamos a descargar nuestro contenido sobre la seguridad y vigilancia de los productos fitoterapéuticos.

 

Nicolás Medina Silva MD., MSc.

Investigador | CAIMED

 

Seguridad y vigilancia en los productos fitoterapéuticos

 

Referencias

  1. Petrovska BB. Historical review of medicinal plants' usage. Pharmacogn Rev. 2012 Jan;6(11):1-5. doi: 10.4103/0973-7847.95849. PMID: 22654398; PMCID: PMC3358962.
  2. Tomado de: www.invima.gov.co/homeopaticos-fitoterapeuticos-y-suplementos-dietarios el 26 de diciembre de 2019
  3. Cravotto G, Boffa L, Genzini L, Garella D. Phytotherapeutics: an evaluation of the potential of 1000 plants. J Clin Pharm Ther. 2010;35(1):11–48. doi:10.1111/j.1365-2710.2009.01096.x
  4. Pisanti S, Bifulco M. Medical Cannabis: A plurimillennial history of an evergreen. J Cell Physiol. 2018;(September):1–10.

Etiquetas: investigacion clinica, Vigilancia, Productos fitoterapéuticos, farmacovigilancia, cannabinoides, Seguridad, Gestión de Información clínica

Suscríbase al Blog

Lists by Topic

see all